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sábado, 10 de octubre de 2015

ASILO DE LA CORONACION


El asilo de la Coronación fué fundado en 1776 por la ilustre señora D. Josefa Narciso Zapata, marquesa viuda del Saltillo. Su objeto es recoger y albergar á las niñas naturales de Carmona que sean pobres y huérfanas de padre ó madre. la piadosa fundadora dejó establecidas y aprobadas las reglas porque había de regirse el asilo de la Coronacion. Entre otras disposiciones á cual más sabias y oportunas, son dignas de notarse las siguientes: La edad que han de tener las niñas para ser admitidas no ha de pasar de la de seis años, pudiendo ingresar desde el momento en que nacen, en cuyo caso el asilo se encarga de buscarles ama que las lacte. Si alguna huérfana hubiese entrado bajo el concepto de pobre y de repente variara de fortuna, se le harán pagar los alimentos á su padre ó tutor, á fin de que otra niña verdaderamente necesitada ocupe su puesto. La madre y la maestra, ó sean la encargada del gobierno y dirección del asilo y la que tiene á su cargo la instrucción de las huérfanas, procurarán hacer de éstas mujeres útiles á la sociedad, enseñándoles el modo de llevar una casa, las labores propias de su sexo, á leer y escribir correctamente, y, sobre todo, el lenguaje y las for-mas propias de una buena educación. Hasta los veinte años cumplidos podrán las huérfanas estar en el asilo, aunque si alguna lo pidiere, permanecerá en él todo el tiempo que quiera. A la que salga, cumplidos los veinte años, se le darán cincuenta ducados, pagaderos al llegar á la mayor edad, o antes si tomare estado. Por último, si las rentas de la fundación lo permiten alguna vez, se creará una academia en el mismo asilo para las niñas pobres de la calle, donde éstas aprendan doctrina cristiana y especialmente á leer y coser.

Josefa Narciso Zapata dejó todo su caudal al asilo por ella fundado y señala como patrono en los estatutos á la Hermandad de Caridad y Misericordia de Carmona, con facultad amplia al presidente y clavero nombrados por la misma para que administren y gasten las rentas de la Coronación.

El asilo de la Coronación, instalado en una casa principal de la collación de Santa Maria, reune cuantas circunstancias son necesarias para el objeto á que lo destino, la fundadora. Tiene grandes pa-tios para solaz y recreo de las niñas, dormitorios bien acondicionados y muy limpios, buena sala de costura y otras labores, desahogado comedor, y una bonita capilla abierta al servicio público, con tri-buna reservada para las huérfanas. La ciudad de Carmona debe eterno agradecimiento á la marquesa viuda del Saltillo, y ya que no otro homenaje á su memoria, cuando menos el nombre de D. Josefa Za-pata bien merecía llevarlo la calle en que está el piadoso instituto. 



POR MANUEL FERNANDEZ Y LOPEZ.

martes, 1 de septiembre de 2015

MEMORIAS RELIGIOSAS



Inusitado movimiento se observa en Carmona durante toda la noche del 23 de junio, víspera de la natividad de San Juan Bautista. Las casas, abiertas é iluminadas en su mayoría, muestran el patio cuajado de luces y de flores, por entre las cuales circulan muchachas aderezadas con sus más elegantes trajes y joyas;en las puertas, é interceptando la vía pública, se ven corros de vecinos que, sentados en sillas, toman el fresco y charlan y ríen, esperando la hora de la media noche; y calles y plazas, solitarias de ordinario hasta el extremo de que en muchas de ellas forma la yerba espeso tapiz, están llenas de gente moza y alegre, que en bulliciosos grupos corre presurosa á buscar las candelas. 

Dan las doce y la animación y algazara llegan á su colmo. Todavía vibra en los aires la última campanada y grandes hogueras aparecen á la vez en cienpuntos distintos de la ciudad. Infinita variedad de combustible sirve de alimento á las candelas de San Juan. Desde la estera vieja y ya sin uso hasta la cesta de mimbres agujereada y maltrecha, y desde la silla ó butaca de anca desvencijada y rota hasta la leña de jara ú olivo, todo está allí hacinado en confuso montón, y todo es arrojado á las llamas á medida que la voracidad de éstas lo requiere. Turbas de chiquillos van y vienen, bullen y se agitan alrededor del fuego y lo avivan con atronadora gritería, mientras otros de más edad brincan por encima de él, poniendo especial cuidado en no chamuscarse las ropas, ni tocar con los pies carbones ó cenizas. En tanto que unos chicos atizan la hoguera y otros la saltan en todas direcciones, los preludios de la guitarra van reuniendo á los convidados, y antes de mucho la calle es pequeña para contenerlos á todos. Curioso ó interesane por demás es el espectáculo que ofrecen estas fiestas de media noche y al aire libre. Unas cuantas docenas de sillas (hay veces que pasan de ciento) están colocadas en circulo á la puerta de la casa de la familia que invita, y sentadas en ellas jóvenes á cual más lindas, vestidas de blanco por lo regular, llenas las cabezas de nardos y rosas y llevando en las manos las tradicionales castañuelas. Interpolados con ellas se ven gallardos mancebos y alguno que otro hombre ya maduro, todos galantes y decidores, y todos dispuestos á gozar y divertirse. Por último, uno cualquiera de los convidados, convertido en copero ó escanciador accidental, recorre los grupos de cuando en cuando y reparte á todos aguardiente y dulces. Detrás de las sillas, y formando como el marco de cuadro tan original, se destaca apiñada fila de curiosos, quo ora celebran la hermosura y donaire de las muchachas, ora se burlan de la torpeza de los galanes. La alegria es allí general. De repente el más completo silencio se hace en la reunión: es que la guitarra anuncia ser llegado el momento de que comience el cante. Principia éste. Una voz argentina y fresca hiende los aires y suspira y llora más bien que canta unas serranas ó unas jaberas. El encanto de aquellas coplas es indecible; todas rebosan tristeza y melancolía infinitas: son como el lamento de un pueblo que muere de nostalgia. El concurso, que ha estado pendiente de los labios de la cantadora, tan luego ésta termina rompe en aplausos, y los oleis y las palmadas se oyen por doquier. Con el cante alternan los bailes de palillos. Es de ver cómo cambia la fisonomía de la fiesta desde el punto y hora en que empiezan éstos. La música pierde su carácter sentimental y dulce para tomar el aire juguetón y alegre; la letra de las coplas se hace picaresca, de profundamente sentenciosa que era antes; y las mismas danzas, ligeras y graciosas, son tentadoras y provocativas en alto grado. Los bailes de palillos son para vistos, no para descritos. Figúrese el lector todas las pasiones de que es susceptible el corazón humano, traducidas en ademanes y gestos por una muchacha de bello rostro, negra y abundosa cabellera y esbelto talle, á los rojizos resplandores de una hoguera que presta al cuadro fantásticas tintas, y podrá formarse idea aproximada de lo que son esas danzas que tanto seducen y encantan á los andaluces.



viernes, 24 de abril de 2015

LA TUMBA DE SERVILIA ( PARTE 5 )




Los paralelos más exactos de la Tumba de Servilia los encontramos en ambientes helenísticos como Alejandría o Chipre. La necrópolis de Mustafá Pacha, en Alejandría, muestra suntuosas tumbas de patio similares a la que estudiamos, excavadas en la roca y de complejo trazado; en la decoración se mezclan los motivos helenísticos y los de gusto egiptizante. Según Adriani pueden fecharse entre fines del siglo III y el siglo II a. C. 'I. De estructura similar, pero más modestas, son las encontradas en New Paphos (Ktima), en Chipre , talladas igualmente en la roca y debidas a su influencia. Los constructores de la Tumba de Servilia se inspiraron quizás en ellas, directa o indirectamente, y su presencia en Carmona, como ya dijimos, debe ser interpretada como un fenómeno aislado, aunque apoyado en relaciones culturales de mayor alcance. Los únicos elementos arquitectónicos susceptibles de ser fechados con cierta precisión, a falta de otros en la tumba, son las columnas del patio. Como ya indicamos son de orden jónico, con fustes estriados y basas sin plinto. Se presentan en tres módulos diferentes: uno menor para la columnata interior del doble pórtico, otro mediano para el exterior del mismo, y otro de mayor tamaño destinado a las columnas que flanquean los huecos más amplios del eje transversal. Tienen en común la utilización de la misma técnica piedra del lugar tallada y recubierta de estuco, el hacer en una sola pieza la basa y un sector del fuste, la molduración de la basa en dos toros y una breve escocia, y el que todas disponen abajo de un especie de zapata cilíndrica de diámetro menor al de la basa, para impedir que ésta asiente directamente sobre el suelo, rasgo muy típico de este tipo de basas.






lunes, 23 de marzo de 2015

LA TUMBA DE SERVILIA ( PARTE 3 )



Quedan los cimientos de las columnas del pórtico y, sobre ellos, basas y fustes más o menos incompletos, o, simplemente, sillares en posición vertical puestos en lugar de las columnas perdidas por los excavadores de la necrópolis. Las columnas, talladas por piezas en la piedra del Alcor, determinan un doble pórtico en el que son de menor tamaño las del orden interior; en el lado norte, en lugar del doble pórtico, hay una hilera de columnas y otra de semicolumnas adosadas a un muro tallado en la roca. Son precisamente las semicolumnas del muro, mejor conservadas, las que permiten determinar el carácter jónico de los capiteles. El muro mencionado delimita una galería hipogea que corre a lo largo del costado septentrional del patio; la cubierta, de sección de arco muy rebajado, está hundida casi en su totalidad. En la esquina oriental de la galería se encuentra la entrada a la tumba, un amplio acceso escalonado que fue parcialmente reformado por los antiguos propietarios de la necrópolis —Juan Fernández López y Jorge Bonsor— con tal de facilitar el acceso a la tumba desde el camino que ellos mismos trazaron al norte del monumento. A la derecha de la galería, en mitad del muro, se abre una amplia cámara cuadrangular cubierta con bóveda rebajada igual a la de aquélla. Tanto en la cámara como en la galería quedan vesti-gios de pilastras estriadas, de poco relieve, modeladas en estuco, que animaban sus amplios lienzos parietales. La galería comunica con el patio por tres puertas y cuatro ventanas; dos puertas, estrechas y desproporcionadamente altas, en los extremos del muro; la tercera, en el centro del mismo, es más amplia, escalonada y con pilastras adosadas a un lado y otro. Las ventanas, altas y estrechas, horadan la pared por los intercolumnios. La galería tenía, en suma, una estructura muy frágil, ya que el Alcor muestra por todas partes grietas y fallas, que, unidas a los numerosos vanos y a la escasa consistencia de la roca, provocaron su derrumbamiento. El monumento presenta, según norma habitual en los peristilos romanos, un eje transversal bien diferenciado ; en los extremos, 
dos compartimentos cuadrangulares: la cámara abierta en la galería abovedada y una estancia similar en correspondencia con ella que rompe la continuidad de la pared meridional del peristilo; entre ellos queda señalado por el ensanchamiento de los intercolumnios al doble de la distancia normal, el estanque y la puerta central del paramento que cierra la galería del lado norte.






sábado, 7 de marzo de 2015

LA TUMBA DE SERVILIA DE LA NECROPOLIS ROMANA DE CARMONA ( 2 PARTE )

Los constructores de los monumentos de la necrópolis se mueven, en consecuencia con lo dicho, en un ambiente fuertemente influido por la cultura cartaginesa, cuya impronta en Carmona, como en todo el sector meridional de la Península, es factor decisivo en la fijación de los rasgos culturales de dicha región en el mundo antiguo. En este ambiente donde lo local viene, en buena medida, determinado por la impronta de lo púnico, aparece la Tumba de Servilia como un fenómeno claramente aislado de su contexto morfológico. Se muestra como la materialización de una corriente social y cultural que se aparta intencionadamente de los lugares comunes de su contorno para abrazar una forma de hacer de marcado carácter elitista, como símbolo de despegue o diferenciación social. Sus enormes dimensiones superan con mucho a las demás tumbas de la necrópolis, y, lo que es más importante, su planteamiento arquitectónico abandona el esquema tradicional de raigambre púnica y sigue los cauces de las grandes construcciones helenísticas, según se verá a continuación. Hay que añadir el hecho, no menos significativo de cuanto venimos diciendo, de que es ésta la única tumba de la necrópolis que ha proporcionado esculturas marmóreas de corte clásico, objetos propios de gentes pertenecientes a un nivel social, cultural y económico superior; en las otras tumbas, las manifestaciones escultóricas son obras rústicas talladas en la frágil piedra de los mismos Alcores de Carmona . Entre los pocos rasgos que la Tumba de Servilia mantiene de común con las otras cabría destacar su carácter supestre y el estar trabajada con una técnica escasamente depurada, quizás porque, como es lógico suponer, quienes la labraron, aunque dirigidos esta vez por gentes de gustos distintos, debieron ser mayoritariamente los mismos operarios que trabajaron en la construcción de los otros monumentos funerarios. La tumba, situada en el llamado «Campo de las Canteras», reproduce los elementos propios de un lujosa mansión . El núcleo de la construcción es un gran patio rectangular porticado de trazado algo irregular, de 24 por 17,60 metros; en el centro hay un estanque de 2,95 por 1,75 metros, impermeabilizado con opus signinum, en cuyo interior fue construido con posterioridad otro menor.



martes, 3 de marzo de 2015

LA TUMBA DE SERVILIA DE LA NECROPOLIS ROMANA DE CARMONA ( I PARTE )



En el excepcional conjunto arqueológico que constituye la necrópolis romana de Carmona (Sevilla), destacan varias tumbas, por cuestiones de índole ritual o religioso —como la llamada «Tumba del Elefante»—, por la complicada estructura de su cámara funeraria —es el caso de tumbas como la de las «Cuatro Columnas»—, o por otras razones. La Tumba de Servilia sobresale por su nada común monumentalidad, que la convierte en uno de los monumentos funerarios más ambiciosos de la Hispania romana. 

Jorge Bonsor, también pintor, tan presente en Carmona, en la necrópolis y en la arqueología de la zona en general, no nos ofrece, en sus numerosos escritos, dibujos ni referencias de la Tumba de Servilia. Es curioso, y a la vez lamentable, que en su álbum de dibujos sobre la necrópolis —el Sketch-Book—, no encontremos nada referente a la tumba que ahora nos ocupa (y lo mismo ocurre con otras de no menos interés). La explicación de esta auténtica anomalía la hallamos al recordar algunos detalles de la pequeña historia de la necrópolis y de la biografía de Bonsor. Los trabajos de excavación de la necrópolis comenzaron en 1883, pero desde 1889 Bonsor se dedica especialmente a desentrañar problemas de la apasionante prehistoria de los Alcores; en 1902 compró el castillo de Mairena del Alcor, donde habría de trasladar su residencia, alejándose por tanto de Carmona y la necrópolis. La Tumba de Servilia se excavó en los primeros años del siglo, cuando desde hacía al menos un par de lustros Bonsor dedicaba sus mejores horas al estudio de otros temas. Parece, no obstante, que siempre alimentó el proyecto de hacer un libro más completo sobre la necrópolis, y hemos visto entre sus papeles ciertos indicios que parecen confirmarlo. El proyecto, sin embargo, no fue llevado a cabo, y, por todo, Bonsor resulta ser el gran ausente de cuanto se relaciona con la Tumba de Servilia. 
La necrópolis es un conjunto arqueológico que guarda notable homogeneidad, dentro de una indudable diversidad en la tipología de los monumentos funerarios. La homogeneidad viene dada por la ingente presencia de tumbas familiares consistentes en un edificio exterior, casi siempre perdido, con criptas excavadas en la roca, accesibles mediante pozo o escalera; en ellas se encuentran los nichos para la colocación de las urnas cinerarias, a cuyo pie se suele dejar un banco corrido destinado a recibir las ofrendas o, en su caso, otras urnas. También es rasgo peculiar la existencia de multitud de busta o ustrina consistentes en amplios fosos rectangulares, al fondo de los cuales se abre otro menor para recoger las cenizas y llevarlas a otro lugar —caso de que se trata de un ustrinum— o para dejarlas depositadas en él —si se trata de un busturn. El tipo de cámara hipogea con nichos para las urnas y entrada en pozo o escalera resulta ser la pervivencia en época romana de un tipo de monumento funerario que, con orígenes remotos en Egipto y, más tardíamente, en Siria, se extenderá por todo el Me-diterráneo a partir de aquellos focos orientales. Los antecedentes próximos, en lo geográfico y lo cronológico, los encontramos en el Norte de Africa, entre los monumentos funerarios de la cultura cartaginesa, lo que puede justificar —siguiendo a Baradez— la utilización del término «neopúnico» para definir con una palabra la tipología de las tumbas carmonenses. Es en el Norte de Africa donde se hallan los paralelos más cercanos a nuestras tumbas y donde de forma más coherente se puede seguir el proceso de continuidad monumental desde mediados del primer milenio antes de Cristo hasta la época romana imperial . 

viernes, 16 de enero de 2015

RECORDANDO CARMONA

Hoy una de fotos , creo que va tocando , aqui os dejo a nuestra Carmona reflejada en el tiempo , espero que os guste a disfrutarlo.














domingo, 30 de noviembre de 2014

UN TEATRO CONVERTIDO EN FULANA



Así la veo , sin mas , manoseada por tantos personajes que su único interés es sacar provecho de ella , solo lo visitan los interesados , los carroñeros , los hipócritas , los amantes y los artistas frustados y todos están de acuerdo que la fulana esta vieja y desconocida.
Ya van pasando los años y los románticos no cesan en su empeño que algo se debe hacer , los que no pierden la espereranza de que la vieja no se desmorone y se desplome por falta de atención , ellos son los únicos que se preocupan por ti , los enamorados de su fachada, de su interior los que les importa todo lo que suceda a su alrededor , quizás les tachen de hijos bastardos que pariste por febrero , de locos obsesionados por tocar tu cuerpo con nuestros pies y de rebeldes por causa , la causa que nos invade y nos revuelve las entrañas al verte tan sola , violada , maltratada y esclavizada para extraer todo de ti , fulana robada que no te pagan , tus chulos...el pueblo que le proporcionas el dinero suficiente para sus actos preferidos y tu sin recibir nada a cambio, moneda de cambio para los que vengan a profanar tu suelo , tu escenario donde la sabiduría se ha curtido a base de teatros hoy es vejado . No sales impune , no hay salida , no hay solución , el carmonense te deja hundir en tu miseria y no deja ni las migajas , te vendes al cine porque los otros ya no existen y utilizan tu sala como si estuvieran viendo porno , tu mundo es cruel y retorcido te manejan a su antojo y perversidad . 

Mientras , el rey del pueblo se sienta en su trono y amansa a tus fieles entregando un donativo para arreglarte parte de ti que llevas años sin ser usado. Todo es una mentira un engaño , un cuento chino , por mas que prometen y prometen siguen teniéndote en olvido , me siento en tu butaca y miro tu cielo , es fascinante quiero tocarlo con mis manos pero siento que podría caerse en mil pedazos , todo es pobre en ti , te extrajeron la riqueza y te echaron al perro mas peligroso...el tiempo.

Hoy quiero decirte que eres mi reina , la mas hermosa que he conocido , tu belleza no tiene parangón , tu presencia cautiva al despistado y tu interior esta lleno de cicatrices que el tiempo ha hecho mellar y tus hijos no han sabido cuidar. Te quiero porque me enamorastes , te admiro por aguantar aun siendo humillada por los que pueden hacer algo por ti y no quieren y te deseo incluso en mis sueños , por todo esto se que volverás a brillar y ser lo mas preciado de Carmona y volverás a ser recordada como fuiste , parida por un señor que te dio la vida y que desde el cielo no deja de visitarte todos los días , por eso me despido de ti y decirte que volveré a verte muy pronto, soy hijo de febrero y de ti mi querida anciana.


domingo, 2 de noviembre de 2014

ALGUNAS FAMILIAS ILUSTRES DE CARMONA ( PARTE XI ) ORTEGA

ORTEGA

El capitán Juan de Ortega, hijo de Carmona, fue uno de los caudillos que mayor renombre y fama alcanzaron en las Andalucias durante el último tercio del siglo XV, no sólo por su mucho saber y conocimiento de las guerreras cosas, sino que también por haber sido siempre el primero que en los asaltos arrimaba las escalas á los muros y montaba sobre los adarves, sin arredrarse jamás ni por la altura y fortaleza de las torres, ni por el número de hombres que las defendieran. 
Juan de Ortega, que de resultas de las luchas, enconos y rivalidades que exiatian entre los caballeros y fijos-dalgo de Carmona se habia retirado á la casa de unos parientes en Carrión de los Condes, es el mismo de quien se cuenta que, no sabiendo en qué entretener sus ocios, propuso á Diego de Merlo, asistente de Sevilla, para que éste á su vez transmitiera la proposición al marqués de Cádiz, el apoderarse por sorpresa de la ciudad y castillo de Alhama, plaza fuertisima de guerra en el territorio granadino. Aceptada le idea por don Rodrigo Ponce de León, con el éxito más completo y feliz se llevó á cabo el audaz proyecto que el gran escalador iniciara. Efectivamente; á las cuatro de la mañana del 28 de febrero de 1482, Juan de Ortega, al frente de un pequeño pelotón de hombres de su confianza, subió por las descarnadas rocas que forman el Tajo de Alhama, arrimó las escalas á los muros, y se lanzó decidido al asalto y conquista del castillo. Cuando Juan de Ortega trepaba por la primera escala, viendo que le seguía otro soldado, se detuvo en su ascensión y preguntó:--¿Quién viene ahi?—Y respondió el soldado: —Un hombre de Toledo.—Juan de Ortega entonces con su buen humor habitual añadió:—.¿De Toledo puede haber cosa buena?—A lo cual repuso Martín Galindo. que así se llamaba el soldado:—Adelante, que luego lo veréis. Y así fué en efecto; pues Manto Galindo, igualando en arrojo á su capitán, montó sobre los adarves, y aunque recibió una muy grave herida en la cabeza, siguió combatiendo por entre un diluvio de saetas y dardos hasta la completa posesión del castillo. Juan de Ortega murió el año de 1487 en el sitio de Málaga.  

lunes, 20 de octubre de 2014

ALGUNAS FAMILIAS ILUSTRES DE CARMONA PARTE X ( NAVARRO )

NAVARRO

Una de las familias más antiguas é ilustres de Carmona es la de Navarro. Descienden los de este apellido de Don Sancho Navarro, que vino á la villa en 1247 con Don Rodrigo González Girón. Entre los individuos de este linaje ocupa lugar preferente D. Sancho Navarro Alpiscueta, de legendaria bravura, el cual acaudilló la bandera de Carmona en la batalla del Salado, y habiéndosele roto la lanza y la espada, en fuerza de dar golpes, se apoderó de un trozo de cadena de la que defendía la tienda de Abul-El-Hasám, y cerrando contra los servidores del emperador marroquí, hizo tales estragos y quitó tantas vidas, que fué la admiración del ejército entero. El rey Alfonso XI premió tan notable rasgo de valor concediéndole el que orlara sus armas con los eslabones de una cadena. Otro caudillo no menos digno de especial mención es Juan Sán-chez Navarro, cuñado de Fernán Arias de Saavedra, que se distinguió grandemente en el sitio y toma de Antequera, á las órdenes del infante Fernando, mereciendo el honor de que sus hazañas y valentías fueran comunicadas por escrito al concejo de Carmona, su patria.

Por : D. Manuel Ferández y López

lunes, 13 de octubre de 2014

ORGULLO DE SANGRE

Es un dia especial , un orgullo para mi y por supuesto para toda nuestra familia , desde aqui dedicarle unas palabras tan cariñosas como admirables aun Carmonense y hacia su persona , por su dedicación y esfuerzo por llegar donde ha llegado y lo que le queda aún por recorrer , por ser de mi sangre por ser una gran persona y sentirme tan orgulloso y quererlo como un hermano mas que un primo , un placer inmenso , aqui tienes tu casa como siempre ha sido y desde aqui desde este humilde rinconcito que es Carmona en Carne Viva te felicitamos y nos sentimos muy orgullosos , un abrazo y enhorabuena para ti ,  Jacinto Garrido Ruiz.




domingo, 12 de octubre de 2014

ALGUNAS FAMILIAS ILUSTRES DE CARMONA PARTE IX ( MARTINEZ )

Alfonso Martínez Márquez era natural de Carmona, oriundo de los primeros pobladores, y uno de los poros caballeros de la villa que desoyendo la voz de Martín López de Córdoba siguieron la causa de Enrique II. Descendía Alfonso Martinez de uno de los siete hijos habidos en el matrimonio del conde de Monterroso y la infanta Dª Milla. Su verdadero apellido era Martínez Márquiz (primitivo lugar de la naturaleza de su familia); pero con el tiempo y el uso se fué adulterando el patronimico hasta quedar en Martínez Márquez. En justo pago á los sacrificios hechos en su obsequio, Enrique II le dió la alcaldía de los alcázares de Carmona, le adjudicó una buena parte de los bienes confiscados á los otros nobles de la villa, lo hizo caballero de la Banda, y lo autorizó, por último, para usar por armas un castillo de oro sobre campo azur. Las armas que había usado siempre Alfonso Martínez, y que sustituyó con las otorgadas por el rey Enrique, eran: Tres marcos de oro y siete espadas sobre campo de gules. Las siete espadas en memoria de los siete hermanos que abandonaron las montañas vizcaínas para ir en auxilio de los reyes de Oviedo y de León.

Por : Don Manuel Fernández y López

viernes, 12 de septiembre de 2014

LA VIRGEN DE GRACIA

El primer texto que pone fecha exacta a la aparición es, hoy por hoy, el siguiente:«/.../ la inestimable reliquia que ocultaron los antiguos godos de Carmona en la fuente santa donde estuvo el soberano bulto quinientos y setenta y cinco años, desde la general pérdida de España hasta los tiempos del rey don Sancho el bravo, en cuyos días apareció a un pastor /.../». Se trata de un párrafo del documento de 1649. Como la tradición historiográfica, que parte del anónimo y Arellano, admite, no sin reticencias, que la conquista musulmana de la ciudad se produjo en 715, mediante el cálculo más simple se puede fijar 1290 como la fecha de la invención. 
Puede establecerse, por tanto, que la afirmación de que la imagen de Nuestra Señora de Gracia se halló en 1290 es una invención ahora en el sentido pleno de la palabra gestada en algún momento de los veintiún años que median entre 1628 y 1649. Lo que, antes que despejar un problema, lo complica y lo hace mucho más atractivo. Ya no es sólo cosa de identificar un hecho que parece claro es nada más que un tópico literario, sino de explicar qué intenciones movieron a su reelaboración en el segundo cuarto del siglo XVII y a su magnificación a fines del XIX. 
Para explicar lo primero no faltan datos sugerentes, que pueden aprovecharse desde ahora mismo. La conocida polémica sobre la Inmaculada Concepción, que se desencadena en 1613; el resurgimiento del iluminismo sevillano, al menos en 1627; las violentas catástrofes que comienzan en 1648, que se relacionan con los más amplios y violentos motines de hambre que se recuerdan en Andalucía; o la pronunciada 
caída, entre 1611 y 1628, de la devoción a Nuestra Señora de Gracia y de los precios. Para adentrarse en la posterior recuperación, tal vez el camino más seguro sean los textos de Gómez Muñiz, un hombre que también se convierte en ariete contra la desamortización y las ideas innovadoras. 
Pero todo esto habrá que irlo decantando con paciencia. De momento, valga con dejar constancia de la interferencia cronológica, no sea que los menos avisados, creyendo celebrar un centenario de raíces medievales, terminen sumándose a una ceremonia de inspiración contrarreformista. 
José García Rodríguez 






domingo, 31 de agosto de 2014

ALGUNAS FAMILIAS ILUSTRES DE CARMONA PARTE VIII ( RUEDA )


Rueda. 

La familia de Rueda existe en Carmona desde fines del segundo tercio del siglo XIV. Diego de Rueda fué el primero que de las montañas, solar y casa de la Baá de Rueda vino á Carmona, donde casó con Doña María Rodriguez de Mendoza, hija de Arnao de Tolozán, alcalde mayor de Sevilla, y de Doña Sancha de Mendoza, camarera de la reina. De tan noble tronco salieron multitud de célebres y esforzados varones, que si dieron días de gloria á Carmona, no la acarrearon menos desgracias y disgustos, tomando como tomaron siempre parte principal y primera en les bandos y parcialidades que más de una vez ensangrentaron con sus encuentros las calles de la villa. Uno de los más notables de este linaje fué el capitán Luís de Rueda, alcaide de la ciudad de Orán después que tuvieron aquella tenencia los condes de Alcaudete, D. Martín y D. Alonso de Córdoba. Luis de Rueda era el espanto y el terror de Africa: las moras hacían callar á sus hijuelos amenazándoles con el capitán. Un alcaide moro se llegó en cierta ocasión á las puertas de Orán y con fiera arrogancia desafió á Luís de Rueda, que aceptó el reto y salió al campo, contra la voluntad de sus soldados, que lo querían mucho. La batalla fué ruda, pero el alcaide moro quedó al fin vencido y cautivo, teniendo que dar por su rescate 15,000 fanegas de trigo, con que Luís de Rueda remedió la grande hambre que la ciudad de Oran y su guarnición padecían . Otro día se presentó un segundo alcaide moro á desafiar á los soldados cristianos, aunque haciendo la salvedad de que su desafio no rezaba con Luís de Rueda, al cual dijo temer por sus veleroras fuerzas y su mucha dicha en los combates. Luís de Rueda, cargado de aros, de cicatrices y de gloria, vino á morir á Carmona y está enterrado en la puerta de entrada al monasterio de Jerónimos. El escudo de armas de esta familia se ve sobre la puerta principal de su casa, frente á la fachada poniente de la iglesia prioral, y consiste en dos ruedas de gules sobre campo de oro y al timbre corona de marqués. 

         Por : Manuel Fernández y López

jueves, 21 de agosto de 2014

ALGUNAS FAMILIAS ILUSTRES DE CARMONA ( PARTE VII JIMENEZ )

Uno de los caballeros más generosamente premiado por Enrique II cuando la conquista de Carmona en 1371 fué Juan Jiménez, natural de Carmona, hijo de Pedro Jiménez y biznieto de Lope Jiménez de Córdoba, uno de los pobladores que acompañaron á D. Rodrigo González Girón. La recompensa recibida por Juan Jiménez consistió en el señorío de la aldea del Viso, que perteneció siempre á Carmona, y que el de Trastamara le arrebató para favorecer á su consecuente amigo. Más adelante, el mismo Enrique II, por causas que no hemos podido averiguar, quitó la aldea del Viso al dicho Juan Ji-ménez y se la dio, á Doña Elvira de Guzmán, mujer del maestre de Santiago D. Gonzalo Mejía. La villa de Carmona intentó repetidas veces recuperar la posesión de la aldea del Viso, y para ello sostuvo largos y costosos pleitos, con Doña Elvira de Guzmán primero y con los Arias de Saavedra des-pués, sin que nunca pudiese lograr su propósito. 

Por : Don Manuel Fernández y López

EN CARNE VIVA